¿Cómo se hace una historieta?

Anímate a Crear tu Propia Historieta: Guía Paso a Pasito para Principiantes
Si eres de los que se la pasan dibujando en las orillas de los cuadernos, de los que tienen mil historias en la cabeza y sueñan con contarlas con “monitos” y diálogos, ¡esto es para ti! Crear una historieta puede parecer cosa de genios, una chamba súper complicada que mezcla el arte de escribir, el de dibujar y el de ser como un director de cine. Pero, la neta, no es tan difícil como parece. Con una buena guía y muchas ganas, puedes transformar esa idea que te da vueltas en la cabeza en tu propia obra de arte.
En este artículo te vamos a llevar de la mano y a desmenuzar, sin tanto rollo, los pasos más importantes sobre cómo se hace una historieta, desde que se te prende el foco con una idea hasta que le das los toques finales. Vas a descubrir los secretos para contar una historia con dibujos, para diseñar personajes chidos y para armar tus viñetas. Prepárate, porque vas a darle vida a tus propias aventuras.

Primero lo Primero: La Historia (El Guion es el Rey)
Una historieta, en el fondo, no es más que contar un chisme, una historia, pero usando una secuencia de dibujos. Un genio de esto, Scott McCloud, lo explica de maravilla en su libro “Entender el cómic”. Y la clave para que tu historieta quede de diez está en el guion. Créeme, antes de que agarres el lápiz para dibujar, necesitas una idea bien amarrada. Como dice la Dra. Olivia Ruiz, una catedrática de la Universidad de Guadalajara, “el guion es el esqueleto de la obra; sin él, la historia se cae y el que la lee se pierde”.
Para empezar, no te hagas bolas. Piensa en tu historia como si fuera una película, con tres actos:
- Planteamiento (El Inicio): Aquí presentas a tus personajes, nos dices dónde están y cuál es la bronca principal a la que se van a enfrentar. ¿Quién es el bueno? ¿Qué quiere? ¿Qué se lo impide?
- Nudo (El Merengue del Asunto): Aquí desarrollas toda la trama. Las cosas se ponen más difíciles para tu protagonista, hay más problemas, más acción, más drama. Es la parte más larga y donde la historia se pone buena.
- Desenlace (El Final): Aquí se resuelve todo el relajo. El conflicto principal llega a su fin, vemos si el personaje aprendió algo y cerramos la historia. ¡Punto final!
Ya que tienes una idea de tu historia, tienes que empezar a pensar en cómo se va a ver en el papel. Una técnica que usan los profesionales es escribir el guion viñeta por viñeta, describiendo qué pasa en cada cuadrito.
Ejemplo de cómo se ve un guion de viñeta:
VIÑETA 1: Vemos un parque de día. LEO, un chavo de unos 20 años, está sentado en una banca. Se ve preocupado mientras mira su celular. VIÑETA 2: Un acercamiento a la pantalla del celular. Es un mensaje de su hermana que dice: “Leo, necesito tu ayuda. Es urgente”. VIÑETA 3: Leo se levanta de golpe de la banca. Su cara ya no es de preocupación, ahora es de determinación. Sabe lo que tiene que hacer.
Si te quieres clavar más en cómo escribir guiones, busca tutoriales de la Asociación Mexicana de Creadores de Cómics. Además, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México (FONCA) tiene un montón de información sobre cómo contar historias con arte que te puede servir de inspiración.

Ahora sí, ¡a Dibujar! Los “Monitos” y Todo lo demás
Ya que tienes tu guion bien amarrado, es momento de darle vida con dibujos. Y no te me asustes, no necesitas ser un Miguel Ángel para hacer una historieta. Lo más importante es que tus dibujos cuenten la historia de forma clara. Un legendario dibujante, Jack Kirby, que ayudó a crear a personajes como los Avengers, decía que “un buen dibujo cuenta la historia incluso sin que le pongas palabras”.
Aquí van los elementos visuales que tienes que tener en cuenta:
- Diseño de personajes: Dedícale tiempo a crear personajes que se vean únicos. Piensa en cómo son físicamente, cómo se visten, cómo se paran. Un personaje con una cicatriz, un peinado raro o que siempre trae una gorra va a ser mucho más fácil de recordar para quien te lea.
- Composición de viñetas: La forma en que acomodas los cuadritos en la página es súper importante. Con eso controlas el ritmo de la historia. Viñetas grandes y espectaculares para la acción, viñetas chiquitas y seguidas para una conversación rápida. ¡Juega con las formas y los tamaños!
- Bocadillos y onomatopeyas: Los “globitos” de diálogo (bocadillos) son para que tus personajes hablen. Y las onomatopeyas (¡PUM!, ¡CRASH!, ¡ZAS!) son para meterle sonido a la acción. Asegúrate de que los diálogos se puedan leer fácil y que los globos no tapen lo importante del dibujo.
Ponte Trucha: Consejos para no Frustrarte en el Proceso
- Tu primer intento no tiene que ser perfecto: Relájate. Casi nadie hace una página perfecta a la primera. Los profesionales hacen un montón de bocetos y borradores (storyboards) antes de dibujar la versión final. No te desesperes.
- La práctica hace al maestro: Dibujar es como ir al gym, entre más lo haces, mejor te sale. No dejes de dibujar todos los días, aunque sea un poquito, y fíjate bien en cómo lo hacen otros artistas que te gusten. El sitio de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos tiene una colección increíble de cómics antiguos que te pueden dar un montón de ideas.
- Inspírate, no te pirates: Ver el trabajo de otros es bueno para aprender, pero copiarlo es súper chafa. Poco a poco, con la práctica, vas a ir encontrando tu propio estilo.

Preguntas de Siempre sobre cómo hacer una Historieta
¿Qué necesito para empezar? ¿Tengo que comprar muchas cosas?
¡Para nada! Para empezar, solo necesitas lo básico: un lápiz, hojas de papel, una buena goma de borrar y una regla. Ya con eso la armas. Más adelante, si te clavas, puedes empezar a experimentar con tintas, plumones, acuarelas o programas de dibujo digital como Clip Studio Paint o Procreate.
¿Cuánto tiempo me voy a tardar en hacer una?
Uff, esa es la pregunta del millón. Depende un montón. Una historieta cortita de una o dos páginas te puede tomar un par de días. Pero un cómic completo, de esos de 200 páginas, te puede llevar meses o hasta años. Depende de qué tan complicado sea tu dibujo y qué tanto tiempo le dediques al día.
La neta, ¿necesito ser un súper dibujante?
No necesariamente. Hay historietas famosísimas con dibujos súper sencillos, porque lo que rifa es la historia. Lo más importante es que tus dibujos sean claros y que se entienda qué está pasando. Una buena historia le gana a un dibujo bonito pero confuso.
Ya que la termine, ¿dónde la puedo publicar?
Hoy en día es más fácil que nunca. Puedes empezar subiendo tu historieta a plataformas en línea como Webtoon o Tapas, donde un montón de gente la puede ver. También puedes imprimirla tú mismo y venderla en ferias de cómics y convenciones.
Tu Historia está Esperando a ser Dibujada
El proceso de hacer una historieta es una aventura increíble. Es una forma súper poderosa de juntar tus ganas de contar historias con tus ganas de dibujar para crear algo que es 100% tuyo. Cada línea que trazas y cada palabra que escribes ayudan a construir un mundo que solo existía en tu imaginación. Es un medio que te deja explorar cualquier tema, crear personajes que se sientan reales y conectar con la gente de una forma bien especial.
Así que no dejes que el miedo a la hoja en blanco te detenga. Empieza con una idea simple, un lápiz y una hoja de papel. Practica, aprende de los que te gustan y, lo más importante de todo, diviértete en el proceso. Tu historia visual está ahí, esperando a que la cuentes. ¡A darle!







